YPF vendió el área Manantiales Behr a Rovella Capital por US$ 575 millones
La petrolera estatal transfirió su yacimiento convencional más productivo en Chubut y cedió el clúster Malargüe en Mendoza. La operación, enmarcada en el «Proyecto Andes», busca liberar recursos para acelerar el desarrollo de Vaca Muerta y alcanzar metas de exportación millonarias para la próxima década.
YPF oficializó, hoy, el traspaso del 100% de Manantiales Behr, su joya convencional en la provincia de Chubut, al grupo Rovella Capital (a través de la firma Limay Energía). La transacción, cerrada por un valor de US$ 575 millones, incluye no solo la explotación del yacimiento —que produce actualmente 25.000 barriles de petróleo diarios— sino también la infraestructura de transporte por oleoductos clave hacia Caleta Córdova. El plan de pago estipula un desembolso inicial del 60% al cierre de la operación, mientras que el saldo restante se completará durante los próximos doce meses.
Simultáneamente, la compañía informó la cesión del clúster Malargüe, en Mendoza, a la empresa Venoil. Ambas ventas forman parte del ambicioso Proyecto Andes, una estrategia de optimización de activos iniciada en 2024 que busca desprenderse de campos maduros para focalizar la potencia inversora en el no convencional. Con este movimiento, YPF apunta a un manejo de portafolio más ágil que permita alcanzar un superávit exportador de US$ 30.000 millones anuales para 2031, apalancado íntegramente en la formación Vaca Muerta.
La oferta de Rovella Capital se impuso en una licitación competitiva frente a firmas de peso como Pecom, Capsa y CGC. No obstante, el control efectivo de los bloques por parte de las nuevas operadoras queda supeditado a la aprobación técnica y ambiental de las autoridades provinciales de Chubut y Mendoza. Esta reconfiguración del mapa petrolero regional marca el fin de una era para YPF en la Cuenca del Golfo San Jorge y el inicio de una etapa de especialización técnica orientada a la eficiencia máxima en la Cuenca Neuquina.
