Alianza estratégica en Vaca Muerta: DLS Archer y Patterson-UTI suman perforadores de última generación para YPF
El acuerdo permitirá la incorporación de dos equipos de alta tecnología para cumplir con el contrato de drilling más grande en la historia de la formación neuquina. La iniciativa busca optimizar tiempos operativos y elevar los estándares de seguridad en el segmento no convencional.
El desarrollo de Vaca Muerta demanda una infraestructura de servicios cada vez más sofisticada, y en ese contexto, DLS Archer y la estadounidense Patterson-UTI han sellado un acuerdo estratégico de alto impacto. La alianza consiste en la incorporación de dos equipos perforadores de última tecnología diseñados específicamente para las exigencias de los pozos de rama larga en el shale. Esta movida responde a la necesidad de DLS de dar cumplimiento al histórico contrato de perforación que suscribió recientemente con YPF, el más extenso y ambicioso hasta la fecha en la cuenca neuquina.
Gerardo Molinaro, VP de Land Drilling en DLS Archer, subrayó que esta sociedad permite anticiparse a la creciente demanda de servicios de alta calidad. Los nuevos equipos no solo aumentan la capacidad operativa, sino que integran la experiencia de DLS en Perforación con Presión Controlada (MPD), una técnica clave para mejorar la eficiencia y seguridad en formaciones complejas. La sinergia con Patterson-UTI, un gigante global en servicios petroleros, posiciona a ambas compañías como líderes en la provisión de soluciones de alto valor agregado para los operadores que buscan reducir costos y acelerar la puesta en producción de sus áreas.
El acuerdo llega en un momento de crecimiento sostenido para la actividad no convencional en Argentina. Con la incorporación de estas unidades, DLS Archer consolida un proceso de expansión iniciado hace dos años y refuerza su rol como socio estratégico de la petrolera de bandera. La llegada de esta tecnología de punta es vista por el sector como un paso fundamental para sostener el ritmo de fractura y perforación previsto para 2026, consolidando a la cuenca como el corazón energético del país y un polo de atracción para la inversión tecnológica internacional.
