Vaca Muerta: la desaceleración o el cambio

Por: Raul Oscar Vila (*)

El Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero de Estados Unidos dio a conocer un informe sobre este yacimiento energético. Entre sus 57 páginas el resumen ejecutivo señala que Argentina “busca duplicar la producción de petróleo y gas en seis años” para luego desvalorizar las acciones llevadas a cabo advirtiendo que “el plan es poco probable que pueda triunfar”.“Las reservas de petróleo y gas, las oportunidades que ofrecen los nuevos mercados y las nuevas prácticas de perforación no convencionales han llevado a muchos a comparar Vaca Muerta con la Cuenca Permiana… el Gobierno de Argentina y una red global de empresas de petróleo y gas se han combinado para desarrollar las grandes reservas de combustibles fósiles del país en una zona de la Patagonia Norte conocida como Vaca Muerta”, describe el trabajo en sus primeras líneas.

Los autores, Ton Sanzillo y Kathy Hippler del IEEFA, comparan el desarrollo de los primeros seis años de las formaciones de Estados Unidos con el realizado en Vaca Muerta; dedicando un extenso capitulo al financiamiento y liderazgo que tiene la empresa de bandera en la cuenca neuquina. Pozos horizontales completados en los primeros años de desarrollo del cuadro comparativo de las distintas cuencas, la entidad que recibe financiamiento de organizaciones como Fundación Rockefeller, Fundación de la Energía, V.Kann Rasmussen Fundation entre otras entidades filantrópicas, estima que los compromisos financieros de las grandes compañías internacionales “ha sido pequeño y su desarrollo real lento”.

Según el informe, entre el periodo 2012-2018, el gobierno argentino aprobó 31 proyectos en Vaca Muerta, de los cuales solo cinco están en desarrollo activos y el resto en fase piloto. Por el contrario, en el mismo periodo se muestra el desarrollo masivo de la cuenca de Permian con más de 3000 pozos no convencionales terminados entre Midland y Delaware, según la investigación de la consultora Rystad.

Otro dato comparativo es la formación de Eagle Ford, ubicada también en el Estado de Texas. En sus primeros años, su desarrollo no llegaba a tener 400 pozos. Las agresivas inversiones de los últimos cuatro años posibilitaron un desarrollo masivo con más de 3.500 perforaciones no convencionales; un promedio de 100 pozos por año. Según el trabajo del IEEFA, el pobre desarrollo de Vaca Muerta se debe a una serie de factores (internos y externos) que generan desconfianza en el inversor externo. “La imagen que surge es que el desarrollo de Vaca Muerta se enfrenta a una serie de vientos en contra, cualquiera de los cuales podría causar más retrasos y el impacto acumulativo sería desalentador” sintetiza el escrito de Ton Sanzillo.»Argentina considera a Vaca Muerta la clave de su recuperación económica (pero) probablemente se continúen desacelerando. El cambio en la política energética puede debilitar la confianza de los inversores en el negocio del sector energético” y persuadir “a las empresas a posponer o reducir el flujo de capital en estos proyectos” asegura el trabajo del Instituto de Economía Energética.

Si bien, el estudio toma variables macroeconómicos y un análisis geopolítico del mercado energético; entre sus fundamentos se incluye los datos sobre el nivel de inversiones extranjeras realizadas en el último periodo, la cantidad de pozos terminados, la concentración proyectos y superficie en Vaca Muerta de la empresa estatal, la falta de infraestructura y logística de transporte y la depreciación de la acción de YPF en el mercado norteamericano respecto al comportamiento del índice S&P, entre otros riesgos asociados.

Muchas veces intentamos no escuchar lo que otros exponen de nosotros. La negación es parte del problema. Hay que comprender que las observaciones de otros, contribuyen a corregir o repensar nuestras acciones. Será el momento de analizar la política energética actual -con el interés de seducir a los inversores- o cambiar la estrategia de desarrollo aplicando “todo” lo que hicieron en otros Estados; porque si bien para Neuquén se hizo mucho, aún nos falta mucho por hacer.

(*) Periodista especializado en temas de Energía, quien autorizó la publicación de esta nota

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