Internas en el MPN: se acerca el Día D

Como prolijo jugador de ajedrez, aunque su deporte favorito es el futbol, Omar Gutiérrez se prepara para este domingo 12 continuar con la conducción política y legal del Movimiento Popular Neuquino (MPN), partido del gobierno provincial que se mantiene en el poder desde 1963 sin interrupciones, salvo un breve interregno durante la última dictadura militar. El gobernador de Neuquén sabe y así lo viene haciendo desde que asumiera la Gobernación , el 10 de diciembre del 2015, que el control de esa poderosa arma electoral es el instrumento necesario para mantenerlo otros cuatro años más al frente de los asunto públicos de una de las provincias claves de la Argentina –no por su volumen de electores sino por sus recursos, principalmente en gas y petróleo- sino proyectarlo mucho más en el espectro político nacional, precisamente por las bondades de sus recursos naturales.Neuquén no solo despierta interés en el Gobierno nacional –tanto el presidente Mauricio Macri como sus ministros más importantes están en línea directa- sino que hombres de la oposición destinados a jugar un rol estratégico en el futuro político del país como el peronista salteño Juan Manuel Urtubey han dado muestras de su simpatía por este gobernador que trazó una meridional clave en la historia emepenista al inaugurar una etapa de modernidad y juventud que el tradicional partido no la tuvo nunca ya que siempre fue liderado por hombres mayores con una característica esencial: el caudillismo político. Gutiérrez y su compañero de fórmula, Rolando Figueroa, de la mano de uno de los grandes estrategas de la provincia, como lo es Jorge Sapag, trazaron una impronta que marca a fuego a esa fuerza política, cuyos opositores de todas las layas y tendencias no han encontrado la fórmula de derrotarla en las urnas.

Ni ayer el poderoso PJ de Juan Perón y Cámpora en 1973 como hoy el PRO de Macri y sus aliados locales de la UCR, NCN (Nuevo Compromiso Neuquino, partido local del intendente Horacio Quiroga) y la CC-ARI referenciada en la conducción nacional de Lilita Carrió, no pudieron con esta sólida formación política provincial, la única que sobrevivió a la aspiración de los grandes partidos nacionales y logró mantenerse de pie ante el embate de los gobiernos centrales. Ese discurso de provincialidad y regionalidad que tantas elecciones le hizo ganar al MPN hoy vuelve a ser expuesto por Gutiérrez como lo demostró recientemente ante la defensa de la zona desfavorable, – un logro muy caro por lo que significa en términos de territorialidad para los patagónicos- ante el embate de la administración central. Su mensaje se asemejó con el de los fundadores del MPN como Felipe y Elías Sapag y su propio abuelo: Pastor Gutiérrez. Defensa a ultranza del federalismo y los derechos de los neuquinos. –

Si algo le faltaba en lo ideológico, este posicionamiento le hizo ganar escalones en el camino a la conducción partidaria y su consecuencia inmediata: la reelección para el 2019, un objetivo de máxima pero que, fuera de las alianzas que ha practicado con mucho pragmatismo, lo hace retornar a las fuentes y volver a calar hondo en el sentimiento de los afiliados. La mención no es casual porque volver a la ideología emepenista es plantársele al vicegobernador Figueroa quien salió a marcarle la cancha y disputarle Poder, precisamente con este mensaje. Pero Figueroa no

maneja otras herramientas del Poder como son alianzas estratégicas con sectores claves. En ese terreno, Gutiérrez lo supera con amplitud.

No solo ató nudos con hombres fundamentales como Sapag y Guillermo Pereyra, ambos de fuerte predicamento interno, sino que la poderosa estructura electoral del MPN se ha alineado detrás de él y eso lo demuestra el apoyo que ha conseguido de todos los intendentes actuales y los que tuvieron esas funciones en el pasado. Como consecuencia Figueroa no irá a estas internas y se duda que concurra a la pelea por la Gobernación al igual que el ex gobernador Jorge Sobisch, un ex amigo y aliado de Macri.

En la última reunión con los jefes comunales, Gutiérrez les endulzó los oídos con mantener su política de desarrollo y equilibrio territorial. Durante su gestión no ha faltado a ningún aniversario de ciudades y pueblos con un ambicioso programa de obras públicas bajo el brazo y el requerimiento de pan y trabajo, junto a una política de inversiones, pero también solidaridad y justicia social –su gobierno es prácticamente el único que pone mucho énfasis en la defensa de la Mujer- que fueron baluartes en el modelo emepenista desde su fundación y causa fundamental de su mantenimiento en el Poder político y económico de la Provincia. –

Compartir en tus Redes Sociales: