Deje el cine por 8 días y me dedique a protagonizar una experiencia inolvidable

Por: Mario Marchioli

Sí. Dejé la poltrona, apreté stop de la casetera y las tres o cuatro pelis que veía diariamente quedaron para el regreso. Arme una mochila con un poco de ropa, pero lo que más ocupo lugar, fue un sueño que tenía postergado nada más y nada menos: 52 años.Cuando proponía viajar a MACHU PICCHU, mi entorno me decía: Paris, insistía y la respuesta era New York. Volvía a la carga y el destino era Madrid y por años y años fue Republica Dominicana, Panamá, México, Marruecos, Colombia, Italia, Alemania, todos los países hermanos limítrofes en varias oportunidades y tantas ciudades y países más que he disfrutado al igual que todo el interior de mi querido ispa, pero el Valle sagrado, el Templo del sol, el Imperio Inca, siempre se me negaba.

Los años pasan y pesan. Se hacen sentir y como. Por delante es temeraria la altura, Machu Picchu está a 2.400 metros, pero para llegar, hay que detenerse en Cusco a 3.400 metros con excursiones imposible de desestimar a 3.500, 3.800 y 3.960 metros de la altura del mar. Mi patria grande, Mar del Plata está a 109 metros de altura del ancho mar.

¿Responderán las piernas de este cinéfilo recalcitrante? No solo ascender, lo más difícil es descender. ¡¡Te lo quiero ver Indiana Jones!! Pero sí, funciono en un 85% y el 15% restante, imprescindible, valerosa ayuda solidaria de los estimados profesionales ad doc. (Diana, Gorki, Margaret y Mary).

Yo siempre tuve y tengo presente los sueños, mis sueños y tengo presente una escena de “Tangos, El exilio de Gardel” 1985 dirigida por Pino Solanas, con quien tuve el honor de trabajar. La he relatado infinidad de veces y lo seguiré haciéndolo. Gabriela Toscano y Lautaro Murua, viajan en tren desde Paris a Boulogne Sur Mer para conocer la casa que habitara el General José de San Martín, hoy museo. Plano abierto: Toscano le pregunta a Murua, ¿Lautaro que es ser viejo? y Lautaro le contesta: NO TENER PROYECTOS…

Esa escena la convertí en bandera y todos los días la pongo en práctica.

¿El pueblo peruano? ¿Perú? Digno, solidario, generoso, culto, orgulloso sin error de su pasado, religioso, humilde y gallardo, agradecido a la Pacha Mama, con sus ancestros, dinastías conviviendo cotidianamente.

No nos olvidemos de su ayuda en Malvinas, ¿no?

Para que hablar de la falta de inflación, del cultivo de 3.000 clases de papas (si leyó bien), de la exportación de Oro, Plata, Litio, fina industria textil y explosivo turismo. Su gastronomía, fusión China, japonesa, Andina. Su Causa Peruana, el Lomo saltado, su Ceviche, la Trucha enaltecida con cien especies, el uso de Tari crema de ají, Uchucuta crema de rocoto o la tan apreciada crema Huancaina.

Me pregunto ¿Cuándo volveré a beber un tecito de coca, uno de muña y menta? ¿Cuánto volveré a beber Chicha morada o Inká Cola? ¿Cuándo comeré Pan Chuta? No descarto ninguna posibilidad.

Entré por Lima su capital. ¿Saben que, en su Plaza de armas, nuestra Plaza de Mayo está prohibido hacer manifestaciones de ningún tipo? Lo más cerca, 200 metros a la redonda. ¿Alguna semejanza?

Ahí se profundizo sobre la vida y muerte de su fundador y conquistador Francisco de Pizarro (1478-1541). Una vida de película, 63 años de vida, mil batallas, casado con Inés Huaylas Yupanqui, esta se separa y se casa con su paje, Pizarro, pierde un ojo, pero eso es lo de menos, también su cabeza en manos del hijo homónimo de su mejor amigo Diego de Almagro. Pizarro y su cabeza están encriptado en la catedral de Lima. Breve e informal biografía, emulando fragmentos escritos por Astolfi, esta última acotación revela mi avanzada edad.

Semejante reseña, no podía ser desperdiciada por el cine, en el año 1969, se estrena un bodrio de aquellos, contando la vida de Pizarro, “The royal Hunt of the sun”, los ingleses desperdician una rica historia verdadera y los protagonistas no se quedan atrás, Robert Shaw, Cristopher Plummer como el emperador Inca Atahualpa (no tuvo pudor, no tuvo vergüenza), Nigel Davenport, Michael Craig, Leonard Whiting y Andrew Keir.

Vieron, no hay caso no me puedo alejar del cine…

La casa de Aliaga, el Museo Larco (figura entre los 25 mejores del mundo) imperdibles en Lima.

Luego Cusco, ¡¡qué maravilla!! Sacsayhuamán, Qengo, Puca Pucará, Moray, Maras, Chinchero, Ollantaytambo. Descanso en Urubamba, antes de Aguas Calientes y por fin la magnificencia de la “Montaña vieja”, sí MACHU

PICCHU, merecidamente patrimonio de la humanidad, rubricada por la Unesco y una de las siete maravillas del mundo.

Piedra sobre piedra, solo 95 años de dominación Inca, forjando una eternidad que nos supera. Sol, quietud, admiración, contemplación, tierra, agua, cielo, respeto y una disimulada sincera humildad a su vez inmensamente grandilocuente. Sueño cumplido, agradecido a la vida, que me ha dado tanto.

Párrafo aparte: Amorina, un prodigio de solo 5 años de edad y su madre Denisa, circunstanciales compañeras de viaje, promotoras de infinita alegría y entusiasmo.

Gracias Perú, incondicionalmente seré su referente.

A soñar y proyectar, que bien vale la pena.

@mariomarchioli

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