A donde se dirige el cine Argentino

por Mario Marchioli.

Séptima entrega. (La gran siete)

En las seis entregas anteriores, que usted podrá leer en esta prestigiosa página, se mal interpretaría un dejo negativo por el futuro de nuestro cine patrio, de ninguna manera. Para no crear suspenso y tampoco tener la necesidad de llegar a la última entrega (que ni yo, tengo la pálida idea, cuando será su final) de esta historieta, le adelanto que el resultado definitivo, es positivo y solo me referiré a los artífices que logran que al The End de la película, ganen los buenos. Mientras tanto, se sumaran las entregas sobre el tema, comentando, dando a conocer información o recordando otras, que hacen el meollo de la cuestión.

Festejo la masiva proyección de Documentales, que se viene produciendo desde hace aproximadamente 10 años. Un mercado inimaginable anterior a los años antes mencionados.  Se producen y fundamentalmente con una profesional distribución, llega al público, tanto con estrenos convencionales, en salas dedicadas a esa vertiente, siclos de TV, con presencia masiva en festivales internacionales.

Recuerdo que el primer documental que me atrapo, fue “Roger & me”

(1989), opera prima de Michael Moore, a la fecha totalmente mencionado desconocido, hoy es un documentalista famoso, con una gran producción.

En ese entonces, su padre Frank, junto con miles de compañeros de trabajo, fue despedido de la planta armadora de vehículos de General Motors de la ciudad de Flint, Michigan, EEUU, lo que resulto un drama sin par para la comunidad.

“Roger y yo”, fue filmado con una cámara de video casera y solo la impronta de Moore, llevo a cabo el documental, sin ningún tipo de ayuda técnica o monetaria.  Este hecho despertó para siempre la expectativa de futuros realizadores. La historia de este documental, por su concepción, su atrevimiento llevado de la mano del humor y la ironía, merece una nota aparte, pero no nos podemos alejar del eje de la nota central.

Solo quiero recordar, que la persona que me acerco este material, oportunamente, fue Fernando Castets, entre otras actividades curriculares, coautor guinista junto con Juan José Campanella, de la serie “Vientos de agua” y de los films “El mismo amor, la misma lluvia”, “El hijo de la novia”, “Luna de Avellaneda”, entre otras producciones.

El éxito de los documentales y su aceptación por el espectador, quedaron para siempre. Hay páginas web especializadas, el INCAA se ocupa a la par de un film de ficción y por último, como sucede en el resto del mundo, grandes directores se sumaron a proyectos, que hoy son realidad.

Por nombrar algunos directores consagrados: Serguei Eisenstein, Werner Herzog, Sydney Pollack, Fernando “Pino” Solanas, Enrique Piñeyro, Alain Resnais, Carlos Saura, Agnes Varda, Oliver Stone, Luchino Visconti, Martin Scorsese, Wim Wenders, Fernando Birri, Andrzej Wajda, Frederick Wiseman, Julio Meden, Leni Riefenstahl, John Ford, William Wyler, John Houston, Manoel de Oliveira, Lars Von Trier, Luis Mandoki, Orson Wellesm Jean Vigo, James Cameron, Abbas Kiarostami, Jonathan Demme, Victor Erice, Luis Buñel, Jaime Chacarri y el antes nombrado, Michael Moore, el más mediático  de todos.

Luego aparecieron los “falsos documentales” con menos suerte que los originales. Toman como argumento base un hecho real o ficticio y “ficcionan” con el formato de un documental, un film. Reducido, pero también tiene su público.

En nuestro país hay muy buenos documentalistas y producción de documentales. Si recurrimos a las asociaciones que los nuclea como por ejemplo DOCA o RAD, no solamente conoceremos a Jorge Preloran, Mario Sabato o a David Blaustein, junto con Solanas, los más conocidos, tendremos a nuestra disposición documentalistas trabajando en todas las provincias de nuestro país. Un ejemplo: Luis Maria Rey, patagónico, productor y director “Asterisco robo, algo tiene que cambiar” a tener en cuenta, Rey no solamente produce cine, también emulando a “Francis Ford Coppola Family”, que desde el Valle de Nappa, Condado de Sonoma, California, EEUU, elabora un excelente Pinot Noir, Rey, desde su propia viña, que tuve el gusto de conocer personalmente, obtiene con la misma cepa en Neuquén, bajo la denominación de “Luis Maria Rey y Familia”. ¿Qué tal? Aprovecho la oportunidad que me brinda este prestigioso medio, para informarle a Rey, que aún no me ha llegado el envío de “las” botellas de vino prometidas. Sic.

Salud, Skal, hasta la octava entrega. ¿Quien se ha tomado todo el vino….

 

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